El objetivo del bowling es sumar puntos haciendo rodar una bola de bowling a lo largo de una superficie plana y derribando objetos llamados pinos o acercándose lo más posible a un blanco, dependiendo de la variante del juego. Hay muchas formas de jugar, siendo la más reciente el bowling de diez pinos y la más antigua una variante jugada en Egipto.
El bowling de diez pinos se juega sobre una línea o pista de madera o sintética sobre la que se desliza la bola con el fin de obtener puntos derribando tantos pinos como sea posible. La línea, de 105 cm por 18 metros, está bordeada por canaletas, es decir, canales semicirculares diseñados para recoger las bolas que se desvían. Además, hay una línea de falta al final de la línea más cercano al tirador: si cualquier parte de su cuerpo toca la línea luego de lanzar la bola, se considera falta y los pinos derribados en ese lanzamiento no se cuentan.
Una partida de bowling consiste en 10 juegos. En cada juego, el jugador tiene dos oportunidades de derribar tantos pinos como sea posible con su bola. Si un jugador es capaz de derribar los diez pinos con la primera bola, la jugada se llama strike o chuza y el jugador recibe diez puntos más los puntos que se consigan en los dos siguientes lanzamientos. Si el jugador derriba los diez pinos con los dos lanzamientos del juego, spare o media chuza, recibe diez puntos más los puntos del siguiente lanzamiento.
La máxima puntuación posible es 300 puntos, para lo cual es necesario conseguir 12 strikes consecutivos, es decir de la tirada 1 a la 10 y sus dos tiros adicionales correspondientes.


