El Bowling sobre césped es un deporte de precisión en el cual el objetivo es hacer rodar bolas ligeramente asimétricas, llamadas bowls, y acercarlas lo más posible a una pequeña bola blanca llamada jack.
Sus orígenes se remontan al siglo XIII y hoy en día se conserva en la biblioteca real de Windsor un manuscrito con una imagen que representa a dos jugadores practicando el juego. A medida que su popularidad creció, fue prohibido por varios monarcas por temor a que pusiera en riesgo la práctica de la arquería, tan importante en esos tiempos para las batallas. En 1846, un mercader llamado William Wallace Mitchell publicó el primer “Manual de Juego de Bolos sobre Césped”.
El bowling sobre césped generalmente se juega sobre césped o superficies sintéticas. En las competencias simples, individuales, uno de los dos oponentes arroja una moneda para ver quién gana el “tapete” y comienza un segmento de la competencia, colocando el tapete y haciendo rodar el jack. Una vez que se detiene, el jack se alinea al centro de la cancha y los jugadores, en turnos, hacen rodar sus bolas desde el tapete hacia el jack.
Las bolas pueden curvar su trayectoria por fuera del área de juego, pero deben detenerse dentro de los límites de la misma para que continúen en juego. Las bolas que caigan fuera se quitan, excepto las que en su recorrido hubieran “tocado” el jack. Una vez que los competidores han arrojado todas sus bolas, se determina la distancia de las bolas más cercanas al jack y se adjudican puntos por cada bola que un competidor tenga más cerca del jack que la más cerca de su oponente. El ejercicio se repite luego en una nueva ronda. Cada juego suele constar de 21 rondas.


